El portal QCOME.ES dedicado a la cadena agroalimentaria publica un amplio artículo elaborado por ARCo COAG sobre los canales cortos

 

Canales cortos: tendencia entre consumidores, realidad para los agricultores.

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Felipe Medina, responsable del Departamento de Economía Agraria de COAG

 

 Hace ya más de un año, la Comisión Europea organizó en Bruselas una conferencia sobre canales cortos de comercialización y venta directa de productos agroalimentarios, con el objetivo de poner en marcha, en el marco de la PAC, una política de apoyo a la agricultura familiar (muy extendida en Europa) a través de este tipo de canales. Tal y como entiende la propia Comisión Europea, estos canales representan sin duda una oportunidad para valorizar los productos locales (generalmente de altísima calidad) y conseguir así mejorar la rentabilidad de las explotaciones de muchos pequeños agricultores, cuyos alimentos absolutamente singulares, encajan mucho mejor en este tipo de esquemas de comercialización. De hecho, es el propio sector productor el que trata de organizarse y consolidar este tipo de canales desde hace ya más de 10 años.

Numerosos estudios (MAGRAMA, 2013; SURGENIA, 2012; JRC, 2013), evidencian la creciente demanda de productos locales por parte de los consumidores, que incluso han llegado a organizarse para acercarse juntos a los productores primarios. Sin embargo, el porcentaje de agricultores que comercializa sus productos a través de canales cortos es aún muy inferior (3%) al de otros países como Francia o Italia donde superan el 15% (VSF, 2013). La apuesta por valores como la proximidad, la autenticidad, la confianza, el respeto hacia los recursos naturales, la reducción del desperdicio o la producción agraria sostenible es creciente. Sin embargo, no conviene olvidar que, para el consumidor, la preocupación principal en el momento de compra sigue siendo el precio. Por ello, para lograr poner en el mercado productos en los que se pueda identificar al agricultor que los produce a un precio asequible, se debe trabajar por facilitar el acceso de los agricultores a los mercados, no poniendo más trabas de las razonables a la comercialización a través de los citados canales. La construcción de alianzas y relaciones de confianza agricultor-consumidor son la clave del éxito en todo este proceso.

Es envidiable el grado de organización y apoyo institucional que reciben los mercados de agricultores en países como Estados Unidos (Farmer`s Markets), donde el apoyo del USDA es más que notable. Sin ir tan lejos, en países de la Unión Europea como Austria, Francia, Dinamarca o Italia, donde se aplica la misma normativa comunitaria de higiene que aquí, las posibilidades para la transformación de productos agroalimentarios en las propias granjas son absolutamente más elevadas que en nuestro país. En España queda aún mucho trabajo por hacer en este ámbito. Los gobiernos regionales pueden y deben impulsar la transformación y elaboración de productos en granjas a pequeña escala, tal y como se reivindica desde organizaciones como COAG o desde el propio restaurante Mugaritz (valorado recientemente como el 4º mejor restaurante del mundo) en su campaña “una sanción, una oportunidad”.

Existen numerosos casos de éxito en España en relación a estructuras de comercialización basadas en canales cortos. Existen numerosos mercados de agricultores que se celebran periódicamente en diferentes localidades de España. Uno de los referentes es el de la Cámara Agraria de Madrid celebrado mensualmente en la Casa de Campo desde hace ya más de 2 años, el cual cosecha mayores visitas en cada edición (http://www.camaraagraria.org). Sin embargo, a pesar de existir mayor demanda por parte de consumidores y agricultores, la Comunidad de Madrid sólo autoriza su celebración una vez al mes ¿Por qué? ¿Se protegen otros intereses? Si hay interés por parte de agricultores y consumidores ¿no debería la administración apoyar más enérgicamente esta iniciativa que fomenta la actividad económica y el empleo en el medio rural y acerca productos de gran calidad al consumidor que vive en la ciudad?

Otra prueba de que los canales cortos son tendencia es la celebración cada vez más exitosa del Mercado de la Buena Vida en Madrid, que recientemente ha comenzado a celebrarse también en Barcelona. Su apuesta por productos de proximidad le está ayudando a cosechar buenas cifras de participación y ventas. Además, existen multitud de iniciativas de canales cortos, cada día más consolidadas. ARCo, nuestro proyecto de Agricultura de Responsabilidad Compartida, celebró en 2012 más de 50 mercados de agricultores en todo el estado. La previsión para 2013 es superar los 100. Actualmente hay más de 50 grupos de agricultores y consumidores trabajando de forma conjunta y coordinada en materia de producción y comercialización de alimentos. Además, dada la existencia de lista de espera de familias que quieren entrar en el proyecto, se está consiguiendo asesorar a los nuevos agricultores que se incorporan a la actividad agraria, en relación a las producciones que demandan y demandarán los consumidores integrados en el proyecto en el futuro.

Pero no sólo existe ARCo. Proyectos muy sólidos basados en la comercialización de productos locales han ido apareciendo con fuerza en los últimos tiempos. Mención especial merecen algunos como Tierra de Sabor en Castilla y León, el mercado agroecológico de Zaragoza, Mumumío, la Gastroteca en Cataluña, Hermeneus, eTendas, Aragón en tu cesta, Rural Direct, La Granja Gourmet, etc. La lista es muy larga. Las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TICs) están teniendo un papel fundamental en todo este desarrollo. La rápida difusión de este tipo de iniciativas a través de internet y las redes sociales hacen que la información llegue a muchos consumidores de manera muy rápida. Además, los jóvenes que se están incorporando a la actividad agraria, muchos de ellos con altos niveles de formación en esta disciplina, están viendo en el marketing digital una forma de diferenciarse del resto de productores. Sin embargo, un esquema de comercialización basado en canales cortos que deposite todo su apoyo en las TICs y olvide la parte de relación personal y de confianza entre las personas que lo formen tendrá, a mi juicio, muchas más dificultades de prosperar.

Este tipo de canales combinan aspectos clave para el desarrollo de la actividad económica en las zonas rurales. Juventud y tradición, talento e innovación, calidad y singularidad de los productos, compromiso con el medio ambiente y la sociedad en general, etc. son atributos que se encuentran en el ADN de estos productos y sistemas de comercialización. No surgen con la idea de sustituir los canales existentes. Simplemente pretenden satisfacer las demandas crecientes de muchos consumidores que aprecian este tipo de productos, tratando a su vez de generar oportunidades de mercado para aquellos agricultores con modelos de producción a pequeña escala. Estos alimentos artesanales y de singularidad especial, con difícil acogida en los canales dirigidos a supermercados y establecimientos con surtido normalizado, tienen un futuro más que prometedor. El objetivo de estos productores es, simplemente, poder seguir viviendo en el medio rural, conservando el medio ambiente y el paisaje, y haciendo lo que mejor saben hacer: producir alimentos únicos para disfrute de todos nosotros.